Sí, hay una relación clara entre el peso corporal y la artrosis de rodilla, conocida como gonartrosis. El exceso de peso es uno de los factores de riesgo más estudiados para esta enfermedad, y la buena noticia es que también es uno de los que más podemos modificar. Aquí te explicamos cómo se relacionan, por qué ocurre y qué puedes hacer al respecto.
Qué es la gonartrosis
La artrosis es una enfermedad articular en la que el cartílago que protege los extremos de los huesos se va desgastando con el tiempo. Cuando ese desgaste ocurre en la rodilla, se llama gonartrosis. A medida que el cartílago se adelgaza, los movimientos que antes eran cómodos pueden volverse dolorosos, y muchas personas notan rigidez, hinchazón o dificultad para subir escaleras.
La relación entre el peso y la rodilla va en dos direcciones
La conexión entre la obesidad y la gonartrosis funciona como un círculo que conviene entender:
- El peso aumenta la carga sobre la articulación. Las rodillas soportan gran parte del peso del cuerpo en cada paso. Cuando hay sobrepeso, esa carga es mayor, y con los años puede contribuir al desgaste del cartílago.
- El dolor reduce la actividad física. Cuando la rodilla duele, es natural moverse menos. Esa menor actividad puede favorecer el aumento de peso, lo que a su vez incrementa la carga sobre la rodilla. Así se cierra el círculo.
No es solo cuestión de «peso encima»
Algo interesante es que el sobrepeso también se ha asociado con artrosis en articulaciones que no soportan el peso del cuerpo, como las de las manos. Esto sugiere que el efecto del exceso de grasa corporal no se limita a la carga mecánica: el tejido graso participa en procesos inflamatorios del organismo, y algunos investigadores piensan que esa inflamación podría influir en el desarrollo de ciertos tipos de artrosis. Es un área que se sigue estudiando.
Por qué bajar de peso puede ayudar
La obesidad es un factor de riesgo reconocido para la gonartrosis, y reducir el peso, cuando hay sobrepeso, puede aliviar parte de la carga sobre las rodillas. Muchas personas notan menos dolor y mayor facilidad de movimiento al perder algunos kilos de forma gradual.
Es importante aclarar que la artrosis no se «cura», pero sí se puede manejar. El objetivo es reducir el dolor, mantener la movilidad y frenar la progresión en la medida de lo posible.
Qué puedes hacer
- Mantén un peso saludable. Si tienes sobrepeso, bajar incluso de forma moderada puede aliviar la presión sobre las rodillas.
- Muévete con regularidad, pero con cabeza. Actividades de bajo impacto como caminar, nadar o andar en bicicleta suelen ser más amables con las articulaciones.
- Fortalece la musculatura de las piernas. Unos cuádriceps fuertes ayudan a estabilizar y proteger la rodilla.
- Cuida tu alimentación. Una dieta equilibrada apoya tanto el control del peso como la salud general.
Cuándo consultar al médico
Si tienes dolor de rodilla persistente, hinchazón o pierdes movilidad, lo mejor es acudir a un profesional. Un médico puede confirmar el diagnóstico y orientar un plan que combine control de peso, ejercicio adecuado y, si hace falta, tratamiento para el dolor.
Este artículo tiene fines únicamente informativos y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Consulta a tu médico o nutriólogo.