¿Qué alimentos contienen leptina?

La leptina, es una hormona producida por el tejido adiposo (la grasa corporal), que se encuentra constituida por las células grasas.

Esta hormona tiene como función principal la señalización y la retroalimentación de la sensación de saciedad. Por otro lado, la grelina, es otra hormona producida por el estómago, cuya función principal es la de aumentar la sensación de hambre.

Cuánto mayor  cantidad de grasa se tiene en el organismo, mayor será la cantidad de leptina que se encuentre circulando en la sangre.

Ha surgido cierto interés por descubrir alimentos con leptina o que estimulan la leptina con el fin de reducir el apetito, sin embargo ¿Es esto realmente posible?

Descubierta primero en 1994, los científicos tomaron una actitud enérgica frente a los posibles beneficios que podría tener el tratar de aumentar o manipular los niveles de leptina ingiriendo posiblemente alimentos ricos en leptina, con el fin de controlar el peso e incluso erradicar la obesidad, sin embargo, aunque es una hormona que participa en la regulación del peso corporal, así como aumentar el metabolismo del organismo que, como consecuencia, aumenta la capacidad de un individuo de oxidar grasas, los alimentos que estimulan la leptina son prácticamente INEXISTENTES.

Aquí te presentamos los alimentos con leptina:

  • Salmón
  • Atún
  • Caballa
  • Sardinas
  • Arenques
  • Mariscos
  • Yema de huevo
  • Nueces
  • Almendras
  • Zanahorias
  • Brócoli
  • Lechuga
  • Espinaca

¿Qué condiciones afectan la producción de leptina?

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Existen varias condiciones o escenarios plausibles que cambian los niveles de leptina en la sangre:

  • Pérdida del peso corporal

Cualquier individuo que se someta a un régimen alimentario que le haga perder peso, sufrirá de una disminución en los niveles de leptina presentes en el organismo. Esto como consecuencia principal tiene que el individuo sufre de un aumento en el apetito considerable.

  • Aumento en el peso corporal de manera prolongada

 La obesidad tiene como consecuencia importante que se esté en un estado inflamatorio. Ciertas moléculas producidas por el tejido adiposo, tienen como función desencadenar procesos inflamatorios. Se sabe que el exceso de peso corporal, mantiene niveles aumentados de triglicéridos y ácidos grasos en la sangre; estos a su vez generan un fenómeno llamado lipotoxicidad. El daño que producen los ácidos grasos en el cerebro afecta a los receptores de leptina ubicados en el hipotálamo, contribuyendo al desarrollo de una condición llamada resistencia a la leptina.

  • Ingesta de alimentos altos en calorías

La ingesta de comidas muy altas en grasas saturadas y azucares, contribuyen a la ingesta aumentada de manera significativa de calorías. Este exceso produce un aumento muy considerable en los niveles de leptina. Esto ocurre de manera normal para comunicar al cerebro que hay suficientes depósitos de energía; el problema es cuando esto se realiza de manera repetida y a largo plazo, pues esto puede contribuir a desarrollar resistencia a la leptina.

  • Estrés

La constante exposición a condiciones ambientales que propicien el estrés, aumenta las concentraciones de cortisol, la cual es otra hormona capaz de dañar los receptores de leptina en el cerebro.


¿Quién es un candidato a recibir leptina de manera exógena?

La única manera en la que la leptina realmente podría ser aprovechada mediante la provisión de la misma externa, sería por medio de una inyección de la misma, ya que la leptina es una hormona.

Existe una condición llamada síndrome de lipodistrofia, en la que se sufre de una mala distribución de la grasa corporal; llevando finalmente a la acumulación de la misma en órganos y puede ser muy dañina. Estos individuos no producen leptina en cantidades adecuadas.

La deficiencia congénita (al nacer), de leptina, es una condición genética en la que el individuo no produce leptina, teniendo como desenlace devastador que el individuo siempre tiene hambre. Ésta es otra condición que amerita la administración de leptina para lograr corregir la grave deficiencia de la misma.


¿Cuándo se deja de producir leptina?

A no ser que se esté hablando de un problema congénito o del síndrome de lipodistrofia, la leptina no tiene porque dejarse de producir bajo ninguna circunstancia. La producción de leptina puede disminuir cuando se pierde peso por la disminución en la grasa corporal, pero nunca desaparece.


¿Por qué el consumir alimentos o tomar suplementos de leptina no funciona para perder peso?

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Verá, como la leptina es una hormona es extremadamente improbable que la encuentre en cualquier alimento y, aun así, si ese fuera el caso, es IMPOSIBLE aumentar la leptina para adelgazar mediante el consumo por vía oral de alimentos con leptina o de suplementos de leptina, porque toda hormona o proteína es descompuesta en aminoácidos (las unidades formadoras de las proteínas), para su absorción en el intestino delgado. Por tanto, se sabe, por el hecho de que la leptina sea una hormona proteica, que en el momento en el que llegue a su estómago y/o a su intestino delgado, esta hormona será descompuesta y perderá todas sus características bioactivas para finalmente dejarla disponible para su absorción en aminoácidos y utilizarla para la formación de otras proteínas o en todo caso, para la producción de energía.

Bajar de peso es un procedimiento mucho mas complejo que NO es manipulable mediante la ingestión por vía oral para aumentar los niveles de leptina.

La inclusión de alimentos que contengan componentes antiinflamatorios, como lo son los granos enteros y el omega 3, pueden ayudar a disminuir la inflamación en el organismo y finalmente prevenir el mal funcionamiento de la leptina.


¿Cómo se pueden aumentar los niveles de leptina en el organismo?

Los niveles de leptina pueden ser aumentados de manera natural en el organismo subiendo de peso, sin embargo, este no es un escenario plausible para alguien que tiene obesidad. La resistencia a la leptina aparece en la obesidad como consecuencia de un sobrepeso y/o exceso de grasa sostenido que al final termina produciendo mas leptina, pero deja de funcionar correctamente.


En conclusión: ¿Es prometedor manipular las concentraciones de leptina para tratar la obesidad?

Claro esta que la leptina es una hormona que controla el apetito, el metabolismo y el mantenimiento del peso corporal, sin embargo, la manipulación de la misma mediante medios externos no esta indicada para lograr el tratamiento de la obesidad. La realización de una dieta saludable rica en frutas y verduras, así como el establecimiento de un plan de alimentación a largo plazo antiinflamatorio sigue siendo la opción viable para modular correctamente los niveles de leptina.

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