Dieta para la diverticulitis: qué comer y qué evitar

La alimentación juega un papel importante cuando hablamos de diverticulitis. Lo que conviene comer cambia según el momento: durante una crisis aguda las recomendaciones son distintas a las de los periodos en que te sientes bien. Aquí te explicamos esa diferencia, que suele ser la principal fuente de confusión.

Primero, entendamos los términos

Los divertículos son pequeñas bolsas que se forman en la pared del intestino, sobre todo en el colon. Su simple presencia se llama diverticulosis y es muy frecuente a partir de los 60 años; muchas veces no da ningún síntoma. Cuando esas bolsas se inflaman o infectan, hablamos de diverticulitis, que sí puede provocar molestias y requiere atención.

Una crisis de diverticulitis puede cursar con dolor abdominal intenso, fiebre, náuseas o cambios en el tránsito intestinal. Si tienes estos síntomas, lo prioritario es consultar al médico, no solo ajustar la dieta.

Qué comer durante una crisis aguda

Cuando el intestino está inflamado, el objetivo es darle reposo. En esta fase los médicos suelen recomendar, durante un tiempo limitado y bajo supervisión, una dieta baja en fibra o incluso líquida. Esto puede incluir:

  • Caldos claros y líquidos.
  • Gelatina y agua.
  • A medida que se mejora, alimentos blandos y bajos en fibra: arroz blanco, pan blanco, pasta, carnes magras bien cocidas.

Es importante entender que esta dieta baja en fibra es temporal, pensada para el momento agudo. No es la forma de comer recomendada el resto del tiempo.

¿Hay que evitar los alimentos con fibra siempre?

No. Aquí está la clave: la fibra se reduce solo durante la crisis. Una vez superada la inflamación y con el visto bueno del médico, lo habitual es volver de forma progresiva a una alimentación rica en fibra, porque ayuda a mantener un buen tránsito intestinal.

Durante años se aconsejó evitar para siempre las semillas, los frutos secos o las palomitas por miedo a que se «alojaran» en los divertículos. La evidencia más reciente no respalda esa restricción general, así que conviene guiarse por lo que indique tu médico en tu caso concreto.

Qué comer entre crisis

En los periodos sin inflamación, una dieta con suficiente fibra suele ser lo recomendable para prevenir nuevos episodios:

  • Verduras y hortalizas variadas.
  • Frutas.
  • Cereales integrales y legumbres, introducidos poco a poco.
  • Suficiente agua, que acompaña a la fibra para que cumpla su función.

Aumentar la fibra de forma gradual evita molestias como gases o hinchazón.

¿La fibra reduce el riesgo de diverticulitis?

Algunos estudios sugieren que una alimentación rica en fibra, junto con buena hidratación y actividad física, se asocia con un menor riesgo de problemas diverticulares. No es una garantía, pero forma parte de los hábitos que suelen recomendarse para cuidar la salud intestinal.

Cuándo acudir al médico

La diverticulitis puede complicarse, así que no es algo para manejar solo con dieta. Si tienes dolor abdominal fuerte, fiebre o sangrado, busca atención médica. Y antes de hacer cambios importantes en tu alimentación, sobre todo durante o después de una crisis, consúltalo con tu médico o nutriólogo, que adaptará las recomendaciones a tu situación.

Este artículo tiene fines únicamente informativos y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Consulta a tu médico o nutriólogo.

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