El huevo es una de las mejores fuentes de proteína que existen, hasta el punto de que suele usarse como referencia para medir la calidad de otras proteínas. Si te preguntas cuánta proteína tiene un huevo, si está en la clara o en la yema y cómo aprovecharla, aquí lo aclaramos.
¿Cuánta proteína tiene un huevo?
Un huevo de tamaño mediano aporta, de forma aproximada, entre 6 y 7 gramos de proteína, con alrededor de 70 a 80 calorías. Es una cantidad muy buena para un alimento tan pequeño y fácil de preparar.
Lo más interesante es la calidad de esa proteína: el huevo contiene todos los aminoácidos esenciales en una proporción casi ideal para el cuerpo humano. Por eso se considera una proteína de referencia.
¿La proteína está en la clara o en la yema?
Está repartida, aunque la mayor parte se concentra en la clara. La clara es básicamente agua y proteína, prácticamente sin grasa. La yema también aporta proteína, pero además concentra la mayoría de las vitaminas, los minerales y las grasas del huevo.
Por eso, salvo recomendación médica concreta, lo habitual es aprovechar el huevo entero: así sumas la proteína de la clara y los nutrientes de la yema.
Otros nutrientes del huevo
Más allá de la proteína, el huevo destaca por su densidad nutricional:
- Vitaminas como la A, la D, la B12 y la B2.
- Minerales como el hierro, el fósforo y el selenio.
- Colina, un nutriente que contribuye al funcionamiento normal del organismo.
¿Cuántos huevos se pueden comer?
Durante años se limitó el huevo por su contenido de colesterol, pero hoy se considera que, para la mayoría de las personas sanas, encaja sin problema en una dieta equilibrada. No existe un número mágico válido para todo el mundo: depende del conjunto de tu alimentación y de tu estado de salud. Si tienes el colesterol alto o alguna condición particular, lo sensato es consultar con tu médico cuál es la cantidad adecuada en tu caso.
Cómo aprovechar mejor su proteína
El cuerpo absorbe mejor la proteína del huevo cuando está cocinado, así que es preferible comerlo cocido, en tortilla, escalfado o pasado por agua antes que crudo. Cocinarlo también reduce el riesgo de problemas digestivos asociados al huevo crudo.
Para cuidar las calorías, las preparaciones con poca grasa añadida (cocido, escalfado o a la plancha con poco aceite) son las más ligeras. Acompañado de verduras y pan integral, el huevo se convierte en una comida completa, económica y rápida.
Una opción versátil para sumar proteína
Pocos alimentos combinan tanta proteína de calidad, tan buen precio y tanta facilidad de preparación. Tanto en el desayuno como en una cena rápida, el huevo es una manera sencilla de cubrir parte de tus necesidades de proteína sin recurrir a suplementos.
Este artículo tiene fines únicamente informativos y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Consulta a tu médico o nutriólogo.